Prueba Peugeot Rifter, el lenguaje de la funcionalidad

Por: Antonio P. Salazar

No es fácil asignarle una tipología al Rifter, pero la denominación más precisa a la que podemos echar mano es “furgoneta familiar”, un apelativo que no es recurrente en nuestro país, aunque en Europa es bastante conocido. Se trata del modelo que reemplaza al Partner Tepee, aunque más allá de un simple cambio de nombre en el Rifter se aprecia una consistente evolución técnica, encabezada por la plataforma EMP2, mediante la cual se traspasan las ventajas de un automóvil de turismo a un vehículo de corte utilitario.

El Rifter está disponible en dos versiones, concordantes en su equipamiento (Allure) pero diferentes en la oferta de motorización. En una está presente un bloque turbodiésel 1.6 litro BlueHDi de 100 caballos, y la variante que nos fue encomendada para la realización de este test drive cuenta con los servicios de un motor -también turbodiésel- de 1.500 cc que entrega 130 CV; lo acompaña una transmisión automática de ocho velocidades.

Diseño exterior  

Si bien el desaparecido Partner Tepee lucía una vestimenta bastante aventurera y llena de personalidad, en el nuevo Rifter la propuesta estética es mucho más especializada. No se escatimaron esfuerzos para dotarlo de todas esas soluciones arquitectónicas que distinguen al fabricante galo, como por ejemplo la grilla delantera en forma de trapecio invertido con marco metálico, el osado formato de luces y esa elegante presentación que exhiben los flancos, en los que se disimula muy bien la presencia de las dos puertas montadas sobre correderas.

En la zaga no podemos pedir más, porque la superficie plana obligó a ubicar un portalón enorme, una luneta con apertura independiente, y unas luces de posición verticales que cumplen muy bien su cometido.

La parte inferior de la carrocería está protegida por una gruesa capa de polímero negro, resistente al efecto de agentes abrasivos, estando ese mismo resguardo presente en los vanos donde se alojan los neblineros; los arcos reciben unos neumáticos 215/65 R16, calce ideal para las exigencias de caminos agrestes.

El Rifter solo se ofrece con plataforma larga, codificada como L2, mientras que sus cotas son: 4.753 mm de largo, 1.921 mm de ancho, 1.880 mm de alto y 2.975 mm de distancia entre ejes.

Diseño interior

En la habitáculo se concentran las mayores ventajas de este producto, un ambiente diseñado para recibir siete ocupantes para lo cual se instalaron tres corridas de asientos en formato 2+3+2. La tercera corrida está a mayor altura, como en un cine, y destacable es el hecho de que la capacidad de carga varía entre 322 y 3.500 litros, una enormidad si llevamos ese guarismo de litros a equipaje sólido. Ahora bien, si deslizamos las dos últimas plazas para otorgarles algunos centímetros extras a los viajeros de la segunda corrida, la carga mínima se reducirá hasta los 209 litros.

Tal como en el exterior, en la cabina están presentes los vocablos que forman parte del nuevo lenguaje funcional de Peugeot. Lo más destacable es el i-Cockpit, conjunto que ofrece un clúster en la parte alta del tablero, un volante de diámetro reducido y borde inferior plano, una consola central con una mínima presencia de mandos, y una pantalla táctil de 8” cuyas funciones son compatibles con las plataformas Apple CarPlay y Android Auto.

En términos generales el puesto de manejo es muy fácil de asimilar, sobre todo el mando giratorio con el que se opera la caja automática. Los asientos, todos ellos, ofrecen marcados bordes laterales e incluso apoyabrazos abatibles en las butacas delanteras; el espacio no es un problema, al menos no para quienes van en las dos primeras filas.

La calidad de los materiales y de las terminaciones se ubica en un nivel bastante alto, dando claras señales que este fabricante no ha cesado en sus intenciones de convertirse en un actor aspiracional, dejando atrás esa etapa intermedia de generalista premium.

Comportamiento

El desempeño de la plataforma es brillante, porque a pesar de su generosa distancia entre ejes al Rifter no le complican los caminos revirados ni mucho menos los bruscos cambios de trayectoria. Rueda por el asfalto tan bien como una berlina o un hatchback, ventaja que le otorga su cimiento EMP2, cuya zona frontal es la misma que presentan los modelos 308 o 508.

La suspensión es rígida, de travesaño deformable, un esquema que puede sonar añejo o poco amigable, pero que en la práctica nos entrega mucha solidez y aplomo, dejando de lado por supuesto que por naturaleza estas suspensiones se tornan rebotonas al enfrentar asfalto ondulado o calamina; nada que la disminución de velocidad no atenúe.

El motor empuja con fuerza y determinación, desplegando una alta dosis de torque desde el primer momento, erogue que es correctamente administrado por la caja automática de ocho velocidades. A esta dupla nada le podemos reprochar, en ningún escenario, y en lo que respecta a potencia esos 130 caballos son más que suficientes para convertir a este utilitario de 2.300 kilos (PBV) en un correr de fondo que puede pasar de 0 a 100 km/h en 10,9 segundos.

El bloque BlueHDi es eficiente en todas las exigencias, ya que en la ciudad logra un rendimiento de 17,2 km/l y 20,3 km/l en carretera, cifra esta última de la que se deduce una autonomía superior a 1.000 kilómetros en autopista. Como vehículo familiar, adecuado para salir de vacaciones o realizar paseos grupales, la eficiencia del motor turbodiésel, así como la notable respuesta de la transmisión automática se tornan fundamentales.

La dirección peca de excesiva asistencia, lo cual pesa menos en la ciudad y condiciona las maniobras finas en la carretera. Los frenos muerden con fuerza, una buena noticia considerando el anunciado peso bruto de este vehículo y su respetable performance.

Para actividades off road el Rifter ofrece una distancia libre al piso de 180 mm, y una ayuda electrónica denominada Advanced Grip Control, con modos de manejo adecuados para barro, arena y nieve, asistencia que en ningún caso es una tracción integral, sino que un refuerzo motriz que involucra en su tarea a los controles de estabilidad y tracción… ¿sirve?, claro que sí, aunque dentro de un limitado margen de exigencia.

FICHA TÉCNICA

Motor: 1.5 BlueHDi 130 CV / 300 Nm

Transmisión: Automática / 8 vel.

Tracción: Delantera

0-100 km/h: 10,9 seg.

Vel. Máxima: 183 km/h

Rend. Mixto: 19 km/l

Largo: 4.753 mm

Ancho: 1.921 mm

Alto: 1.880 mm

Entre ejes: 2.975 mm

Maletero: 322 lt.

;