Alfa Romeo Giulia GTA/GTAm, dos velocistas de "peso pluma"
Estas tres letras se refieren a Gran Turismo Alleggerita, que es la esencia y el alma de estas berlinas de alto performance. Las mentadas iniciales se usaron por primera vez en el Giulia Sprint de 1965, y para este Giulia moderno se informan habitáculos equipados con cuatro o dos butacas.
Por Leonardo Pacheco
Para desarrollar estos ejemplares, creados con el propósito de deleitar a los incondicionales fanáticos de esta marca italiana… ya que se trata de unidades destinadas al mercado de los coleccionistas, se tomó una variante Quadrifoglio “normal” y se le realizaron algunos ajustes para elevar la potencia del motor V6 y también para restarle 100 kilos al peso registrado sobre la báscula; de ahí viene eso de Alleggerita.
En una partida limitada de 500 unidades entre ambos bólidos, estos Giulia contienen todos los ingredientes necesarios para dominar en las calles y hacerse notar en los autódromos. Como ya lo anticipamos el motor turbo V6 de 2,9 litros elevó su erogue de potencia, en 30 CV, para así quedarse con respetables 540 CV a 6.500 rpm y con un torque máximo de 600 Nm desde las 2.500 vueltas por minuto.
En el caso del GTA es importante señalar que las soluciones aerodinámicas son obra de Sauber Engineering, un nombre muy conocido en el mundo de la velocidad, y entre esos notables aportes está presente un deflector frontal activo que se complementa con un elaborado alerón trasero; incluso las boquillas de escape fueron diseñadas por especialistas en competición… en este caso por la firma Akrapovic.
La variante GTAm es un poco más liviana, porque en la cabina solo tiene dos butacas. Al interior de Alfa Romeo se refieren a ella como una berlina “Extrema”, y vaya que sí lo es, porque sus componentes mecánicos y electrónicos fueron calibrados especialmente para cumplir las exigencias de un circuito, condición de la que dan fe los pilotos de la Fórmula 1 Kimi Räikkönen y Antonio Giovinazzi, quienes lo probaron en el autódromo de Balocco.
Otras de las modificaciones que convierten al GTAm en un velocista peso pluma, son la ausencia de manillas y cobertores de puertas, y los marcos de las ventanillas confeccionados con policarbonato, un material extremadamente liviano y flexible; por supuesto que la fibra de carbono está presente en generosa ración aunque no detectable a simple vista la mayoría de ella.
Tanto el Giulia GTA como el GTAm cuentan con tracción trasera, una transmisión automática de ocho velocidades y un sistema de frenos con discos cerámicos de 390 y 360 mm de diámetro, en el eje delantero y trasero, correspondientemente.
En el GTA se anuncian 300 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos. Los afortunados compradores de cualquiera de estas variantes, que sin duda pasarán a la historia como los mejores Giulia que han surgido de la casa lombarda, se llevarán junto a su bólido un completo atuendo de competición... además de un curso en la academia de pilotaje de la firma italiana; es lo menos que se espera a cambio de 200 mil euros.