ANIM alerta déficit en formación de motociclistas y llama a reforzar la seguridad vial en Chile

La entidad asegura que una mejor preparación de los conductores es un paso clave para reducir los accidentes en el país.

El aumento sostenido en el uso de motocicletas no ha sido acompañado por una formación acorde para quienes las conducen. Para la Asociación Nacional de Importadores de Motocicletas (ANIM), la falta de escuelas especializadas representa una brecha pendiente en materia de seguridad vial en el país.

fotos de motocicletas

Según el gremio, "Chile tiene una deuda evidente en materia de formación. Hoy existe una oferta muy limitada de escuelas de conducción para motocicletas, lo que contrasta con el crecimiento sostenido de este medio de transporte”.

La discusión sobre seguridad vial se ha enfocado principalmente en normas y restricciones, dejando en un segundo plano un factor relevante: la preparación de quienes conducen. Sin una política pública que impulse la creación y certificación de más escuelas especializadas, la entidad advierte que las medidas regulatorias por sí solas tendrán un alcance limitado.

Educar para una conducción más segura

En la asociación lo tienen claro: la seguridad vial es un sistema, y la formación de los conductores es una de sus bases fundamentales. "Si queremos mejorar la seguridad de manera sostenible, debemos formar mejor a los conductores desde el inicio. Más y mejores escuelas de manejo no son un complemento, sino una condición habilitante para cualquier política pública sería en esta materia", sostienen.

5 Medidas de seguridad al viajar en moto

La advertencia surge en un escenario donde las motos ya ocupan un lugar relevante dentro del parque vehicular chileno, especialmente en áreas como el delivery, el transporte urbano y la movilidad en zonas rurales o periféricas con menor acceso al transporte público.

En ese contexto, la ANIM también valoró los avances incorporados en la denominada Ley Jacinta, que suma nuevas exigencias en seguridad vial, como la prohibición de trasladar a menores de 12 años en moto, mayores controles médicos para obtener licencia y la ampliación de la cobertura del Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP) hasta 600 UF en caso de muerte o invalidez.

No obstante, también expusieron puntos a mejorar. "Valoramos que exista un foco en la protección de los más vulnerables, pero también creemos que la regulación debe construirse con criterios técnicos y considerando la realidad de miles de trabajadores y familias que utilizan la moto como medio de transporte diario", destacaron.

Motociclista chamarra de piel

Para el gremio, la seguridad vial no se construye solo con prohibiciones: requiere educación, equipamiento adecuado y normas que sean efectivamente aplicables en el contexto local.

Los esencial antes de conducir una moto

Junto con el debate regulatorio, la asociación también llamó a los motociclistas a cumplir con los requisitos indispensables para circular, como la licencia clase C vigente, el permiso de circulación, el SOAP, la revisión técnica y el padrón al día.

"Tener la moto en buen estado no es suficiente. La documentación vigente es igual de clave. No portarla puede implicar multas, la retención del vehículo y, en caso de accidente, complicaciones legales y de cobertura de seguros", afirmaron.

Un SOAP más justo

Por último, la institución insistió en avanzar hacia un sistema de seguros más equitativo, poniendo en duda los criterios vigentes para el cálculo del SOAP en motocicletas.

"El SOAP está diseñado para proteger a las personas, no al tipo de vehículo. Por ello, creemos necesario revisar los criterios actuales para que reflejen el riesgo efectivo y no generen distorsiones que perjudiquen a quienes más dependen de este medio de transporte", concluyeron.