Cadillac CT4-V y CT5-V Blackwing, vuelven los sedanes deportivos
Los nuevos Cadillac CT4-V y CT5-V Blackwing reemplazan, respectivamente, a los ATS-V y CTS-V como los sedanes más potentes de la marca.
Muchos probablemente se decepcionaron cuando Cadillac sustituyó a los brutales ATS- V y CTS-V con unos relativamente sencillos CT4-V y CT5-V que en ninguno de los casos superaban los 360 hp.
Pero esa sensación seguro se acabará, pues estos autos son las nuevas versiones Blackwing de ambos que toman los mismos motores y los llevan a nuevos niveles de potencia. De esta manera el CT4-V Blackwing y el CT5-V Blackwing 2022 logran un ingenioso equilibrio entre diseño y dinamismo.
Cadillac CT5-V Blackwing
El más brutal de los dos es el CT5-V Blackwing que toma el motor LT4 supercargado del CTS-V, con 8 cilindros y 6.2 litros, pero gracias a mejoras en los sistemas de admisión y escape gana 28 hp de potencia y 39 nm respecto a su predecesor, quedando en 668 hp y 893 nm de torque.
Este impulsor se fabrica a mano en la planta de Bowling Green, Kentucky en donde también se fabrica el Corvette y va acoplado a una transmisión manual de seis relaciones con embrague de doble disco y rev match o a la conocida caja automática de 10 relaciones de General Motors.
Se ofrece únicamente con tracción trasera, en donde cuenta con un diferencial autoblocante que, junto con la transmisión, tienen sistema de enfriamiento independientes para cada uno. Con la transmisión automática, acelera a 100 km/h en menos de cuatro segundos según datos oficiales y hasta una máxima de más de 320 km/h.
El Cadillac CT5-V Blackwing tiene los discos más grandes jamás usados en un Cadillac, con 399 mm al frente y 373 atrás además de estar disponibles como opción los carbonocerámicos, que reducen el peso en 24 kg.
Cadillac CT4-V Blackwing
El modelo más radical del ‘Baby Caddy’ tampoco deja nada a la suerte. Mantiene el V6 biturbo de 3.6 litros del anterior ATS-V aunque es, de nuevo, más potente, con 8 caballos más para alcanzar los 472 y las mismas 603 nm de torque, asociados a las transmisiones de su hermano mayor: manual de seis de serie o una automática de 10 como opción con tracción trasera, enfriadores de aceite independientes y diferencial autoblocante.
Sin embargo, elegir la caja manual en el CT4-V Blackwing tiene ventajas adicionales, ya que las bielas en estos son de titanio y cambian los contrapesos en el cigüeñal, además de que la función para cambios sin levantar el pie del acelerador es más útil porque tratándose de un motor turbocargado, permite que se mantenga la presión entre cambios. Cadillac estima una aceleración en 4 segundos y una máxima de 305 km/h.
Se suman frenos de 380 mm de diámetro al frente y 340 mm atrás, con calipers Brembo de seis pistones al frente y de cuatro para el eje posterior para ambos modelos aunque en el CT4 no se pueden ordenar los carbonocerámicos.
Para lidiar con toda la potencia, ambos tienen cambios en el chasis y aunque mantienen la geometría de suspensión respecto de los modelos regulares, con McPherson al frente y 5-link en el eje trasero, los resortes, barras estabilizadores y bujes son más firmes y cuentan con la última generación (4.0) del sistema de suspensión magnética de Cadillac, que se beneficia de procesadores más rápidos para reaccionar con más eficacia y velocidad a las condiciones de manejo. Cada auto tiene barras en montadas en la base de los amortiguadores así como placas y miembros transversales más anchos y rines de aluminio forjado con llantas Michelin Pilot Sport 4S fabricadas para las especificaciones de Cadillac.
Todas estas mejoras van de la mano con un diseño más musculoso que en las versiones regulares y salpicaderas más anchas, que permiten acomodar las llantas anchas, así como alerones posteriores y faldones laterales. Las parrillas van totalmente abiertas para maximizar el flujo de aire y asegurar el correcto funcionamiento de todos los radiadores mientras que las ventilas en las salpicaderas no son un adorno, sino que tiene un fin totalmente funcional.