Honda CR-V, cinco razones para elegirlo
Este modelo tiene muchos argumentos que lo avalan, pero una de sus más sólidas credenciales es que le dio forma a la categoría de los SUV, un hito que se produjo en 1995. En nuestro país se ofrecen tres variantes, para un ejemplar que ya suma cinco generaciones a su haber.
Por Leonardo Pacheco
De a poco se está dejando ver en los medios internacionales la sexta generación del Honda CR-V, un salto que se producirá el próximo año porque aún se encuentra en fase de desarrollo. Por el momento la quinta generación se mantiene vigente, y más aún con esta actualización de mitad de vida.
La sigla CR-V se refiere a “Comfortable Runabout Vehicle”, es decir que se trata de un automóvil confortable para viajar, y vaya que sí lo es. Esta creación de la firma japonesa Honda está presente en el mercado mundial hace 26 años, y desde el comienzo de su vida estuvo disponible en los escaparates de nuestro país.
A nivel local el representante de la marca ofrece un line up compuesto por tres versiones, con los niveles de equipamiento EX, EXL-T y Touring Sensing, con la posibilidad de elegir entre una tradicional motorización gasolinera atmosférica de 2.4 litros que produce 183 CV y 244 Nm de torque, o un enérgico turbo downsizing de 1.5 litros del que brotan 187 CV y 240 Nm de par máximo; en ambos casos la transmisión es automática variable.
La tracción integral permanente es una prerrogativa de la variante tope de gama, Touring Sensing, un detalle técnico que concuerda con el uso que generalmente se les da a este tipo de vehículos; ruedan más sobre asfalto que por caminos agrestes.
La lista de precios señala un rango que comienza en $23.390.000 y que concluye en $28.490.000. Este modelo se construye en Estados Unidos, y en términos de calidad es uno de los que poseen el nivel más alto de su categoría, y lo mismo sucede con la oferta de equipamiento en los ámbitos de seguridad y confort a bordo.
Revisemos a continuación las cinco razones que transforman al Honda CR-V en una de las mejores alternativas que están disponibles en el segmento que reúne a los SUV de tamaño C, lo que en este caso particular señala una longitud de 4.631 mm.
1) Su nombre es sinónimo de prestigio
En todo el mundo el fabricante Honda goza de un enorme prestigio, y llevando este análisis al modelo CR-V podemos afirmar que se trata de un producto construido con las más avanzadas técnicas de ingeniería, las que nos aseguran una alta calidad desde el inicio de su vida útil y que se mantiene intacta a través de los años.
2) Es apto para todo tipo de actividades
El CR-V es un excelente compañero para las actividades cotidianas en la ciudad, y se destaca además en los viajes por carretera. También puede satisfacer los requerimientos de una familia en formación, no siendo menos útil en manos de un deportista que va de un lado a otro cargando su equipo a cuestas; este Honda es un incansable aventurero.
3) Ofrece un generoso espacio en la cabina
En el interior del CR-V caben cinco viajeros adultos sin restricciones de anatomía o movilidad, una buena noticia para los amantes de los viajes en familia. El compartimiento de carga permite flexibilizar su uso dependiendo del número de asientos que estén en uso, ofreciéndose un volumen que varía entre 561 y 1.756 litros, a lo que se suman una serie de compartimientos y portaobjetos diseminados por doquier.
4) Dos motorizaciones complementan la gama
Como ya lo señalamos dos alternativas de motor gasolinero se ofrecen para el CR-V, un bloque de 2.4 litros de tipo atmosférico y un enérgico impulsor turbo gasolinero de 1.5 litros. Son dos formas de responder a las necesidades del usuario, porque en el primer caso la propuesta es más tradicional y esos 183 caballos son más que suficientes, y el segundo motor pertenece a la nueva era en cuanto a eficiencia energética; se anuncia un rendimiento mixto de 14,1 km/l.
5) Su manejo no tiene debilidades
Sin sonar solícitos podemos decir que el CR-V es uno de los ejemplares mejor logrados en lo que se refiere a dinámica, incluso sobrepasando a algunos exponentes de corte premium o deportivo; estos atributos le han valido importantes premios internacionales. Además de veloz se siente muy seguro, con una suspensión aplomada, frenos poderosos y una larga lista de dispositivos que se encargan de asistir al conductor.