KYC Gran Mamut, cinco razones para elegirlo
KYC es una marca china que fue fundada en 1999, y desde entonces se dedica a la fabricación de vehículos comerciales en todas sus formas, un catálogo en el que destaca el Gran Mamut. Se ofrece en tres formatos de carrocería y lo impulsa un motor gasolinero de 1.500 cc.
Por Leonardo Pacheco
El segmento que reúne a los vehículos comerciales livianos ha crecido mucho en estos últimos meses, debido a la gran cantidad de pequeños empresarios y emprendedores que han surgido por efecto de la pandemia y la pérdida de fuentes laborales; un camión de 3/4 resuelve muchos problemas, sobre todo en el reparto urbano.
KYC es una de esas marcas encargadas de responder a las necesidades de los transportistas de menor envergadura, por medio de una gama de productos no solo bien configurada sino que además a un precio asequible, como el caso del Gran Mamut.
La unidad cabina simple mide 4.775 mm de largo, la variante cabina doble se extiende hasta los 4.990 mm y la versión Cargo Box (caja cerrada) se presenta con una longitud de 4.755 mm; en todas ellas se anuncian 1.500 kilos de capacidad de carga. Por el hecho de no tener doble rodado trasero y estar por debajo del peso máximo permitido, este vehículo de carga puede ser conducido con licencia Clase B.
Todas las versiones están equipadas con aire acondicionado, lo que es una gran ventaja frente a sus rivales. La distancia libre al piso es de 180 mm, cifra muy conveniente en caminos sin asfalto, y el radio de giro es de 600 mm entre topes, una cualidad ideal para enfrentar las estrechas calles urbanas.
Revisemos entonces las cinco razones que respaldan esta decisión de compra, para estos robustos vehículos KYC Mamut que son comercializados por Tattersall Automotriz y cuya lista de precios parte en $5.790.000 (+IVA).
1) Es un vehículo fácil de conducir
Debido a sus características técnicas, el Gran Mamut, en todas sus variantes, nos ofrece un manejo sencillo en ciudad y carretera. Sus grandes espejos permiten un amplio dominio visual y sus mandos confortables no exigen mayor esfuerzo físico en su operación; fueron diseñados para las manos de cualquier conductor.
2) Ofrece tres opciones de carrocería
Cabina simple, cabina doble y Cargo Box, son los formatos que considera este modelo, cada uno de ellos pensado para un tipo especial de requerimiento y tipo de carga. La unidad cabina simple privilegia el transporte de cargas de gran longitud y tamaño, en tanto que el Gran Mamut doble cabina es apto para trasladar equipo humano hasta la obra, y el Cargo Box para transportar mercancías bajo resguardo.
3) Una mecánica correcta
El tren motriz está compuesto por un motor gasolinero de 1.5 litros que produce 110 CV y 143 Nm de torque, bloque que se alimenta con combustible de 93 octanos. La transmisión es mecánica de cinco velocidades y la tracción es trasera, como debe ser en un vehículo diseñado para soportar los rigores del trabajo y la carga.
4) El aire acondicionado es de serie
Para algunos fabricantes y operadores de pequeñas flotas, la presencia de aire acondicionado en la cabina es un lujo y no una necesidad. Pero sucede que sí es una necesidad, porque el conductor y su acompañante serán más productivos no siendo víctimas del calor en temporada estival; en medio de la ciudad los grados Celsius pueden elevarse hasta niveles peligrosos para la salud.
5) Los precios son muy asequibles
Para hacerse de un Gran Mamut no es necesario desembolsar una enorme suma de dinero, y eso también permite crear una pequeña flota con un capital sumamente acotado. La versión de entrada cuesta $5.790.000 (+IVA) y la tope de gama alcanza los $7.190.000 (+IVA), cifras convenientes y por debajo de lo que estos ejemplares pueden ofrecernos a cambio.