Reportaje Técnico, las posiciones del motor y cómo influyen sobre la dinámica.
El motor, el corazón de un automóvil, puede estar ubicado en cuatro posiciones diferentes… cada una de ellas influirá en la dinámica y en el costo asociado a la fabricación de ese vehículo.
Por Leonardo Pacheco
En la actualidad solo una de las cuatro ubicaciones del motor es la más recurrente, por un asunto de costos y por el hecho de que su utilización facilita enormemente la tarea del servicio técnico, porque las reparaciones no requieren desmontar la mitad del vehículo. En efecto, más del 70% de los ejemplares que se comercializan hoy en día tienen la unidad motriz instalada de manera Delantera Transversal; ahora les explicaré de qué se trata.
Como su nombre lo indica, un motor Delantero Transversal está montado en la proa del vehículo ya sea por delante o detrás del eje de suspensión, y la línea de los cilindros cubre el ancho del vano de forma horizontal; en palabras simples el bloque está atravesado.
Este formato permite reducir el espacio que utiliza el tren motriz, incluyendo la caja de velocidades, por lo que es muy sencillo incorporar los ejes de tracción en un pequeño espacio… es por eso que la tracción en este caso es obligatoriamente delantera. Además de ofrecer muchas ventajas en el aprovechamiento del vano frontal, este formato es el que entrega la mejor economía de escala a los fabricantes.
La segunda ubicación del motor es Delantero Longitudinal, modalidad poco habitual pero que no ha desaparecido de la industria. A diferencia de la primera posición, este formato es adecuado para plantas motrices de gran tamaño, con cilindros en V incluso, porque la línea de cilindros apunta hacia adelante y porque la transmisión no roba espacio en el vano… más bien en el habitáculo
En estos casos la tracción se puede concentrar en el eje trasero, mediante un eje cardán, por lo que se aplica para automóviles de propulsión, siendo los exponentes más característicos de esta metodología el Ford Mustang, Chevrolet Camaro y el BMW M2, por nombrar algunos.
La tercera modalidad es con el Motor Central, lo que significa que la unidad impulsora descansa por detrás del eje de suspensión trasero, acercándose considerablemente a la zona central de la plataforma. Es por esta razón que casi siempre está presente en deportivos de dos asientos, ya que el motor se apodera de mucho espacio en la cabina.
Por lógica en este formato la tracción es trasera, porque la caja de velocidades se instala sobre el eje para comunicar la energía cinética de un modo directo hacia ellos. Claro que esta modalidad también se utiliza con tracción a las cuatro ruedas, bastando solo un eje longitudinal y un diferencial que comunique la tracción hacia adelante; está claro que esta ubicación no es la más económica ni tampoco la menos complicada desde el punto de vista técnico.
La cuarta modalidad es con el Motor Trasero, así directamente, lo que significa que la planta motriz está instalada por detrás del eje posterior, dejándole mayor espacio libre al habitáculo y casi obligando a optar por la tracción trasera; no obstante también es compatible con la tracción integral… pero con un costo demasiado alto.
En un automóvil en formato “todo adelante”, que es el primero de los casos expuestos, en la conducción se produce un fenómeno denominado subviraje, que es cuando el vehículo tiende a seguir en línea recta a pesar de estar girando; anomalía que sucede cuando nos excedemos en la velocidad de marcha.
Cuando un automóvil está provisto de tracción trasera, independiente donde se encuentre ubicado el motor, también a altas velocidades y en curva, se manifestará el fenómeno de sobreviraje, es decir cuando el tren trasero del vehículo quiere ir más veloz que la proa; comúnmente se le conoce como “sacada de cola”.
En términos dinámicos el formato más recomendable es el de Motor Central, ya que esta modalidad permite repartir el peso en raciones casi perfectas sobre la plataforma y de paso incorporar un sistema de tracción integral de una manera menos complicada que cuando el motor se ubica por detrás del eje trasero.
En resumen, estas son las cuatro posiciones del motor, las complejidades de cada una y de qué modo intervienen sobre la dinámica del vehículo. Los motores traseros y centrales son casi exclusivos de los ejemplares deportivos y, como ya lo señalé al principio de este reportaje, la industria automotriz moderna ha optado por los beneficios económicos que permite la utilización del formato “todo adelante”.