Mercado Automotor, las camionetas monocasco viven su mejor momento.
En un par de años las pickups desprovistas de chasis, es decir de tipo monocasco, captaron el interés de los compradores hasta el punto de rivalizar con los SUVs; analicemos esta tendencia del mercado.
Por Leonardo Pacheco
Comenzando por lo básico, es importante saber de qué estamos hablando cuando nos referimos a camionetas tipo monocasco. En un principio la carrocería de una pickup estaba sostenida sobre un chasis, una estructura compuesta por largueros y travesaños que le brindaban una robustez extraordinaria… un recurso fundamental para un vehículo de trabajo.
A medida que la ciencia metalúrgica y los conocimientos de ingeniería comenzaron a avanzar, la arquitectura de algunas camionetas siguió el ritmo de esos avances. Lo primero que sucedió es que los chasis perdieron peso, más no rigidez, para luego transformarse en una estructura fusionada con la carrocería, al menos en los ejemplares de menor tamaño; de ahí se acuñó el término monocasco… lo mismo que decir autoportante.
Una camioneta de gran tamaño, categoría en la que calzan la Ford F-150, Chevrolet Silverado y RAM 1500, no puede estar construida en modalidad monocasco, debido a su elevado peso y por las exigencias dinámicas que debe enfrentar. Pero considerando que no todos los usuarios necesitan una de esas enormes pickups, algunos fabricantes decidieron crear una categoría menos exagerada en cuanto a tamaño, un formato mucho más manejable y adaptable a las necesidades del diario vivir.
Las camionetas compactas, más bien pequeñas en ese momento, tuvieron un primer aire entre los años 90 y los 2000, para luego casi desaparecer dándole paso libre a los aún vigentes SUVs. Marcas como Volkswagen, Chevrolet y Fiat fueron las protagonistas de este segmento, con actores tan relevantes como Saveiro, Corsa Pickup y Fiorino, en ese orden respectivamente.
Y ahora esas compactas camionetas están de regreso, fenómeno que se manifestó con mayor fuerza hace un poco más de cinco años. Este renaciente segmento comenzó a dar sus primeros pasos con el arribo de una renovada Saviero de Volkswagen, de una versátil Fiat Strada y de una confiable Chevrolet Montana, para mucho más adelante consolidarse este selecto grupo con el estreno de la Renault Oroch; a este ejemplar se le considera el punto de partida de una nueva era en el ámbito de las camionetas de tipo autoportantes.
En lo que podríamos denominar como la segunda oleada de esta categoría, además de la mentada Oroch (Fase 2), nos topamos con ejemplares absolutamente brillantes, como son la RAM 1000, la Chevrolet Montana de reciente generación y uno de los modelos más exitosos de los últimos tiempos… refiriéndonos a la Ford Maverick, una pickup cuyo tamaño supera al de Oroch pero que aun así ofrece una carrocería de tipo monocasco.
Lo interesante de todo esto es que la tipología revisada en este reportaje seguirá consolidándose, tanto así que muchos compradores dejarán de buscar camionetas mide size, como la Toyota Hilux, Nissan Navara o Mitsubishi L200 entre otros, para optar lisa y llanamente por unidades menos aparatosas y costosas por supuesto. Y más interesante aún, es el hecho de que algunos usuarios de SUVs abandonarán esta categoría para optar por una camioneta de tipo monocasco, formato que ofrece un andar y un nivel de funcionalidad más que satisfactorios.
Las camionetas “libres de chasis” sirven a varios propósitos, como vehículo familiar, para recreación, para actividades deportivas, para tareas de carga en zonas urbanas, para emprendedores e incluso para el traslado de personal y equipo hacia las faenas; en palabras simples… es un invento que se adapta a todo.
En términos comerciales el formato aludido no está en una buena posición, comparándolo con el grupo de las camionetas medianas, e incluso en el último informe de la ANAC solo la Saveiro está en la tabla de los top 20. Lo que pasa es que las pickup autoportantes no participan en las ventas de flotas para minería o industria forestal, particulares más que nada, lo que por supuesto nos les permite competir en igualdad de condiciones frente a esas celebridades de origen tailandés (pero de marcas japonesas).
Pese a los números las camionetas monocasco han sido bien recibidas por los compradores, sus ventas seguirán creciendo y nuevos modelos se agregarán a este grupo. Es una muy buena idea y bien ejecutada además, y el anuncio del próximo estreno de la Hyundai Santa Cruz ayudará a animar la fiesta… aunque con su largo de casi cinco metros más bien competirá con la Honda Ridgeline, que fue una de las primeras camionetas autoportantes de tamaño intermedio y que se presentó hace casi dos décadas.