Mercedes-Benz Clase A Sedán, cinco razones para elegirlo
Hace un par de años arribó a nuestro país el heredero del mítico 190E, un sedán construido sobre la base del Clase A hatchback. Se presenta como una interesante alternativa para el CLA e incluso para el siempre vigente Clase C.
Por Leonardo Pacheco
Actualmente el mercado automotor no ofrece muchos sedanes, porque casi todos los esfuerzos de los constructores se orientan hacia los SUV y Crossover, las tipologías de moda… pero a pesar de todo aún existen algunas marcas que prefieren lo tradicional.
Se agradece el esfuerzo de Mercedes-Benz, porque en su vasto catálogo de productos están incluidos algunos sedanes, de diferentes tamaños y categorías, aunque obviamente todos los integrantes de esta casa alemana poseen un refinado pedigrí.
Y ya pasando al protagonista de este reportaje, el Clase A Sedán, podemos decir que se trata de un automóvil muy refinado, deportivo y espacioso, virtudes que le permiten ser utilizado por familias en formación y también por aquellos usuarios que en solitario disfrutan de la elegancia y de la confiabilidad germana; el Clase A es uno de los ejemplares más exitosos de esta marca.
Entre sus detalles técnicos destacan las dimensiones del exterior: 4.549 mm de largo, 1.796 mm de ancho, 1.446 mm de alto y 2.729 mm de distancia entre eje. El despeje a piso es de 104 mm, suficiente para circular sin problemas por las dañadas calzadas de la ciudad, en tanto que en el compartimiento de carga puede recibir 405 litros.
La lista de precios comienza en una cifra cercana a los 25 millones de pesos, un monto para nada descabellado considerando el tipo de automóvil del que estamos hablando. Se ofrecen las versiones A 200 Progressive, A 200 AMG Line y A 250 AMG Line, apellidos estos últimos muy conocidos por los apasionados del alto performance y de los aditamentos extremos.
En la primera variante está presente un motor turbo gasolinero de 1.332 cc del que brotan 163 CV y 250 Nm de torque. En la unidad siguiente está disponible el mismo motor turbo gasolinero downsizing, pero en el nivel A 250 en el vano frontal habita una planta motriz turbo gasolinera de 2.0 litros que produce 224 CV y 350 Nm de par; en todos los casos la transmisión es una 7G-DCT de siete velocidades… que es un conjunto de doble embrague.
Revisemos entonces las cinco razones que respaldan esta decisión de compra, esta vez en un segmento aspiracional.
1) Es una genuina marca premium
De un tiempo a esta parte el concepto de marca premium se está usando con demasiada libertad, pero en estricto rigor muy pocos fabricantes de automóviles califican en este grupo. Mercedes- Benz pertenece a esta cofradía desde su fundación, porque hace años que sus productos contienen los ingredientes necesarios para satisfacer a los paladares más exigentes.
2) Es un sedán de alto nivel
Ya sea por su diseño exterior, elegante y deportivo, o bien por esas muchas cualidades que podemos hallar en el habitáculo, este sedán no deja espacios en blanco ni acusa debilidades que nos hagan dudar de su alta calidad de construcción y refinamiento. Es un ejemplar que vale cada centavo, aunque la unidad “desde” no es tan costosa como debería serlo.
3) Posee una tecnología superlativa
Los componentes mecánicos son de última generación, sobre todo ese motor downsizing que produce 163 CV con tan solo 1.3 litros de desplazamiento. En el habitáculo destaca la pantalla táctil de 10,25” que nos permite acceder a la plataforma MBUX “Hey Mercedes”, y en seguridad no podemos dejar sin mención esos numerosos dispositivos encargados de velar por el bienestar de los ocupantes; muchos de ellos para prevenir un accidente.
4) Es apto para un público transversal
Por su tamaño y diseño exterior, este sedán bien puede servir a los propósitos de un usuario joven, también a un conductor maduro e incluso a grupos familiares… ya que en la cabina caben cinco ocupantes, sin que la línea descendente del techo reduzca el espacio disponible en la banca trasera. Se puede elegir la variante de 163 CV, y si eso no es suficiente ahí está la unidad AMG Line de 224 CV, con la que se acelera de 0 a 100 km/h en 6,3 segundos.
5) Es una tipología tradicional
A diferencia de los hatchback, un sedán es capaz de ofrecernos mayor espacio para carga, y en cuanto a seguridad estructural la presencia de un tercer volumen aumenta el área de deformación en caso de impacto en la zaga. Pero lo más importante es que se trata de una tipología tradicional, con muchas cualidades arquitectónicas imposibles de hallar en un SUV y tampoco en un Crossover.