Prueba Chery Tiggo3, rompiendo con el pasado

Antonio P. Salazar

Atrás quedaron los primeros intentos de Chery, con sus modelos IQ y S21, una marca que ha ascendido varios escalones en estos doce años de presencia en nuestro país. Y el Tiggo3 es un claro ejemplo de dicho avance, porque se trata de un crossover bien equipado y construido, que nos ofrece un desempeño comparable con el de los exponentes de las consolidadas escuelas nipona y surcoreana.  

Diseño exterior

Lo primero que debemos aclarar es que este Tiggo3 nada tiene que ver con el modelo que fue duramente cuestionado tras las pruebas de seguridad realizadas por el organismo Latin NCAP. Estamos frente a un ejemplar mucho más avanzado, un crossover que además de exhibir un diseño moderno y cercano al look que ostenta el aún no presentado Tiggo8, fue construido sobre la plataforma modular T1X por lo que su desempeño también está a otro nivel.

El frontal se muestra elegante, merced a una rejilla negra que parece estar sujeta por medio de un cinturón metálico, elemento que a su vez sostiene el logo distintivo de la marca. Un poco más abajo se ven unos vanos dentro de los cuales se ubican los modernos neblineros de ledes, para terminar con una protección plástica en el zócalo.

En los flancos destacan los amplios arcos de ruedas, cuencas que en este caso reciben unos neumáticos 215/60 montados en llantas de 17 pulgadas. Toda la parte baja de la carrocería cuenta con protecciones de resina negra, algo muy útil por cierto, y nos llama la atención que las ventanillas sean tan pequeñas; pero este recurso le otorga un aspecto robusto al diseño.

La zaga es moderna, colmada de elementos decorativos, en tanto que se anuncia una longitud de 4.358 mm, 1.813 mm de anchura, 1.662 mm de alto, y una distancia entre ejes de 2.610 mm. Con respecto a uno de sus rivales directos, el MG ZS, el Chery Tiggo3 es 44 mm más largo y cuenta con 25 mm extras de distancia entre ejes.

Diseño interior  

Es en este apartado donde nos queda claro que Chery está hablando muy en serio, que sus intenciones van más allá de competir con precios asequibles o distraer la atención con simples ornamentos. Se trata de un habitáculo muy bien logrado, construido con materiales de alta calidad y equipado con tecnología de punta, especialmente en el ámbito informativo.

En el puesto de manejo se dispone de un hermoso clúster digital y en el centro del tablero se ubica una pantalla táctil de 9”, por supuesto que compatible con las plataformas Apple CarPlay y Android Auto. La propuesta del cockpit está endulzada con un volante de empuñadura gruesa y con una selectora de cambios fácil de alcanzar, aunque la alineación de los pedales no es del todo correcta; el acelerador lo notamos cargado hacia la derecha.

El espacio es amplio, pudiéndose acomodar cinco ocupantes sin restricción alguna, claro que en la banca trasera los viajeros se sentirán enclaustrados debido a la línea ascendente de las puertas, recurso que le resta superficie a las ventanillas. El compartimiento de carga puede recibir 342 litros como mínimo, y nos parece un acierto que el Tiggo3 haya renunciado a montar la rueda de repuesto en el portalón.

Comportamiento

Un motor gasolinero de 1.499 cc tiene la responsabilidad de brindarle energía cinética a este crossover compacto. El citado bloque produce 114 CV a 6.150 rpm y un torque de 141 Nm desde los 3.800 giros por minuto, erogues que se aprovechan merced a la gestión de una caja mecánica de cinco velocidades; dentro de la gama Tiggo3 no se considera un motor más grande ni tampoco una transmisión automática.

Comencemos por las debilidades. El habitáculo carece de buena insonorización, la palanca de cambios parece tener el varillaje suelto, y al motor claramente le falta torque. Son las únicas flaquezas de este producto, las que en honor a la verdad casi desaparecen frente a las muchas cualidades dinámicas que nos ofrece, sobre todo en lo que se refiere a confort de marcha.

La suspensión es independiente en ambos ejes, una ventaja en todos los escenarios, y la dirección eléctrica nos entrega el feedback necesario para realizar maniobras de evasión e incluso para dibujar trayectorias un poco más finas. En la carretera todo es suavidad y sosiego, aunque en la ruta agreste la situación casi no varía porque el esponjoso calibrado de la suspensión nos hará muy fáciles las cosas, incluso al rodar sobre calamina.

El motor empuja bien en camino plano, pero como ya dijimos le falta algo de brío en esos instantes en los que la potencia pasa a segundo plano y se torna más valioso el torque. Lo bueno es que la caja de velocidades posee los desarrollos adecuados, porque permiten sacarle mayor trote a la máquina con solo engranar uno de los cambios menores; la tercera marcha es la mejor para enfrentar estas exigencias.

En términos generales el Tiggo3 responde de buen modo, incluso en situaciones poco favorables para sus capacidades mecánicas. De los frenos tenemos la mejor opinión, porque siempre responden, al igual que esas muchas ayudas electrónicas que se ofrecen como parte del equipo estándar, entre las que destacan el asistente de arranque en pendientes, los controles de estabilidad y tracción, y la asistencia de frenado de emergencia.

FICHA TÉCNICA

Motor: 1.5 litro 114 CV / 141 Nm

Transmisión: Mecánica / 5 vel.

Tracción: Delantera

0-100 km/h: ND

Vel. Máxima: 185 km/h

Rend. Mixto: 13,8 km/l

Largo: 4.358 mm

Ancho: 1.813 mm

Alto: 1.662 mm

Entre ejes: 2.610 mm

Maletero: 342 lt.

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