Reportaje, el diseño de automóviles según los italianos.

En Italia se han esbozado los más hermosos diseños, en un país en el que la belleza y la obra artesanal forman parte de su idiosincrasia. Revisemos algunos capítulos de esta interesante historia.

Por Leonardo Pacheco

Italia es una nación orgullosa de sí misma… y vaya que tiene motivos para serlo. Sucede que desde sus inicios Italia se ha caracterizado por fomentar las artes, en todas sus expresiones, desde la cocina hasta la arquitectura, pasando por la moda, la pintura y el tallado en Mármol de Carrara, ese fino material descubierto en los Alpes Apuanos.

disenos 3

Pero concentrémonos en los automóviles, tema que por supuesto es el que nos motiva para leer estos reportajes. Cuando la industria del motor comenzó a cambiar los destinos de Europa, a inicios del siglo XX, en Italia de inmediato creció el interés por conocer todos los detalles de ese nuevo invento, aunque más allá de los asuntos mecánicos fue el “envoltorio” lo que capturó el interés de los artistas.

Desde antes de la era del motor los carroceros italianos ya realizaban obras extraordinarias, y con la aparición del automóvil se desarrolló una pujante industria de diseñadores y chapistería, los primeros realizando espectaculares dibujos en el papel… los que luego eran traspasados al metal en la forma de hermosas carrocerías.

lancia astura castagna aerodinamica coupe 67478

Antes de la Segunda Guerra Mundial el arte en la realización de carrocerías vivió su primer auge, siendo uno de los más claros testimonios de este periodo el Lancia Astura Castagna Aerodinamica Coupe de 1935, un ejemplar tan excelso en su diseño y adelantado a su época, que hasta el día de hoy se le considera como una de las creaciones más extraordinarias que nos ha dado la mano italiana; lo diseñó el estudio Castagna.

Después de la guerra se retomó la actividad, tras el proceso de reconstrucción por supuesto, aunque el trabajo de esos pequeños talleres carroceros nunca se detuvo… a pesar de las restricciones impuestas por las fuerzas de ocupación. En esos recintos se crearon automóviles de exuberante belleza, únicos en su tipo, ejemplares fabricados a mano y en no más de una unidad, aunque en el caso de construirse dos, entre ellas no había semejanzas.

disenos 1

Por ahí dicen que los italianos no “construyen en serie” y todo indica que es verdad, porque solo basta con revisar parte de su historia para comprobar esa hipótesis. El arte de los carroceros de a poco comenzó a hacerse conocido más allá de las fronteras italianas, incluso sobrepasando las confines del viejo continente, expansión que se gatilló con más fuerza al inicio de los años cincuenta; nombres como Pininfarina, Bertone, Vignale, Zagato, Castagna y Giugiaro comenzaron a oírse en todos los rincones del mundo.

La mano italiana es la responsable de obsequiarnos auténticas obras de arte sobre ruedas, como por ejemplo el trío de ejemplares BAT (Berlinetta Aerodinamica Technica) de Alfa Romeo, una obra del estudio Bertone, aunque la autoría de esos diseños corresponde a Franco Scaglione, quien en 1953 era un funcionario del citado estudio.

disenos 5

Marcas del mismo origen como Ferrari, Lamborghini, Fiat, Lancia y Maserati, confiaron el futuro de sus modelos a las manos de los afamados estudios de diseño que ya aludimos. Claro que BMW, Mercedes-Benz, Opel, e incluso Peugeot, Renault y Citroën, esta última toda una autoridad en la materia, concluyeron que los pinceles de Italia eran los mejores del planeta.

Con el avance de la industrialización y la economía de escala, el servicio de los carroceros comenzó a tornarse poco rentable, porque elevaba demasiado el precio final de un vehículo, de un modelo común y corriente… o de corte generalista. Al final el trabajo de esos artistas se tornó más exclusivo, volcándose en ejemplares deportivos o de alta gama; esto sucedió a inicios de los años ochenta.

disenos 4

Muchos de esos grandes carroceros italianos ya no existen, sobrevivieron los que lograron adaptarse y aceptar la producción masiva, práctica que por supuesto va en contra del arte mismo.

Pero los negocios son implacables, el dinero es el que manda. En la actualidad muchos fabricantes de automóviles cuentan con centros de diseño en Italia, las marcas chinas entre ellos, para asegurarse productos atractivos y apegados a los últimos dictámenes de la moda; está claro que Italia sigue siendo un sinónimo de belleza.